Me viste

Me paro y me dejo llevar, mirar al frente no es más que un hábito, pero hoy apareciste y el hábito se convirtió en deseo.

Una mirada, una sonrisa, dos pasos tuyos acercándote mientras miras hacia otro lado...     Quizás no sea una invitación, solo sea casualidad, pero yo me lo tomo como deseo y no puedo evitar saludarte con una sonrisa.

Hablamos, suelto alguna broma deseando que caiga de pie, y te hace gracia, y eso me gusta, y me hace mirarte con interés, y lo notas, y me miras fijamente, y yo desvío la mirada, esos ojos verdes no me los esperaba.

Deseo que se alargue el tiempo, no se si te veré mañana, no se si compras la comida siempre ahí, y no se si me atreveré a decirte algo en tan poco tiempo.   No es la primera vez que te veo, pero no te suelo ver, y la verdad, es que quiero verte.

Veo que poco a poco es mi turno, o el tuyo, y que poco a poco se nos acaba el tiempo.   Me hecho mano al bolsillo para darte mi número, pero a mitad de camino no me atrevo y saco el móvil con disimulo, pues soy atrevido, pero no ante unos ojos así.

Al final nos hemos separado, y no se si nos volveremos a ver.   Los dos sondeamos a que horas solíamos ir, y el interés se veía tanto en mí como en ti, pero la vida es tan idiopática en sus decisiones que tentar a la suerte me parece un exceso.   

Lo único que se, con la seguridad del que se ha quedado sin un trozo de corazoncito, de que si te vuelvo a ver, me dejaré el alma, pues eres mejor que una novela de madrugada, más atrayente que sagitario A, más bonita que unos besos en el cuello al alba.

Mis deseos se desparraman sobre un lienzo manchado por la desesperanza con la ingenuidad de un niño con ideas desesperadas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bonita

No me entero

Hoy te he vuelto a ver.