Me dejo.
Un beso no es nada, una caricia tampoco, pero las dos cosas juntas dan sofoco. Tú te acercas, yo me dejo, tú te subes encima, yo no me quejo. Respiras mi aire, no me alejo, robas mi vida, yo te dejo. Tú me miras, yo me siento, tú me intimidas, yo te miento. Agárrate a mí, sin aliento, roba el mío, solo un momento. Siénteme en tí, muy adentro, te dejo a tí, mi movimiento. Amame a mí, aunque sea un poco, pues yo a ti te amo como un loco.