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Mostrando entradas de junio, 2014

Mares de pubis

Esta mañana me he levantado sin saber que me iba a sonreír la suerte, o más que sonreír soltarme una carcajada en toda la puta cara, como bronca mañanera o diarrea post resaca. Mares de pubis se cruzan todos los días ante nuestra vida, y debemos agradecer los momentos que el universo nos permite coger una de estas almejitas y aprovecharla todo lo que nos permita el tiempo del que disponemos. A mi me ha dejado tratar con una de ellas, del tipo que parecen que no están muy bien pero cuando se abren ante ti te maravillas ante tanta belleza y tan penetrante sabor. Y que iba a hacer sino merendar con semejante manjar, agradeciendo mi buena suerte y las dos peras que veía aparecer desde mi baja posición. Se agradece no encontrar un bicho peludo de los años 60, que aún los hay, ni ningún mechón de pelo extraño, que recuerda al flequillo de un chihuahua. Quién sabe, quizás un día todos serán pelados desde que nacen hasta que mueren, y podremos comerlos como se merecen, sin pararse a quitarnos ...

Eterno

En la eternidad, donde no hay tiempo, nada puede crecer, nada puede transformarse, nada cambia. Así que la muerte creó el tiempo, para hacer crecer las cosas que mataría, y así vuelves a nacer, pero en la misma vida,  en la que siempre has nacido. No puedes recordar tus vidas, no puedes cambiar tus vidas, y ese es el terrible secreto sino de toda camino. Estás atrapado, como una pesadilla en la que te despiertas, cada día.

Te huelo, tristeza

Te huelo, te siento, te noto dentro de mí, y te pido que te alejes, y no me hagas más sufrir.  Tengo ganas de complacerte, pero no lo pienso hacer, pues tengo mucho daño, y no voy a volver a perder. Intento ver a través de un manto de plumas, y cuando estas me tocan la cara se hacen púas. Que he hecho yo para que las lágrimas me ahoguen, para que el mazo me destroce.  Que he hecho yo para que la vida se termine, para que la verdad me despierte. Miro al horizonte esperando ver llegar el final, ver pasar la oscuridad , convertirme en el castigado, el asesinado, el muerto en vida, el monstruo acabado. Paseo por el arco iris, trampa coloreada, caeré al vacío sin poder hacer nada.  Quiero seguir sintiendo la magia, que no me abandone, que me haga volar por encima de las cabezas, para luego caer con una certeza. La vida, como la cabeza, te hacen hacer el tonto por una diablesa.

Pasado y presente

Algo del pasado afecta al presente,  salvo que la mente sea tan fuerte,  que nada pueda llegar a batir en rompiente,  los muros construidos con el acto presente,  de miles y miles de deseos de gente valiente,  hechas fuerza en el corazón y en la mente.

Querida princesa

Sensible princesa, niña de piel blanca, luz que quema la razón. A veces te miro y veo el pasado, mi pasado, quizás lo único que deseo ver de él. Quién sabe si algún día, al mirarte, veré el futuro, y no el pasado, y vivamos de nuevo como yo lo vivo ahora. Dulce deseo, pequeña vida, gran parte de mi alegría, tú haces el día con tu presencia y la noche con tu ausencia, haciéndome difícil diferenciar entre el Sol y la Luna, la muerte y la vida, la tristeza y la alegría, el sentido de la vida. Muérdeme, siénteme y disfrútame, porque si algo he aprendido en todos estos años, el futuro no es más que el presente, y es tan incierto como lo que hagas en cada momento.

Te contaré

Te contaré cosas en silencio, los ojos serán palabras, los labios solo tocarán, las manos siempre besarán. Mi alma se posará en tu pecho, revelándote sus deseos, que cortinas del cielo apaguen el día, amor y sangre claman la noche, carcoma del alma solitaria, que tu vienes a calmar. Alas de ángeles que sonríen nos cubren, plumas de fénix nos calientan en la noche, fuego de hombres nos ayudan en el tiempo, ojos de reina me calman al dormir.